¡¡¡ VIVA BORNOS !!!

5 mar 2012

El Bus Alícia se instalarà en la plaza de la Villa de Sant Celoni del 6 al 10 de marzo

Inscripciones abiertas a los talleres que se han programado para las escuelas y familias,  de cocina y enfermedad
 
De martes 6 de marzo hasta sábado 10 de marzo, el Bus Alícia hará parada en Sant Celoni y se instalarà a la plaza de la Villa. El Bus Alícia es un proyecto itinerante puesto en marcha por la Fundación Alícia y la Obra Social Caixa Catalunya, que recorre Cataluña para informar, educar y hacer reflexionar a los ciudadanos sobre la importancia de mantener una alimentación saludable.
El Bus Alícia dispone de un espacio expositivo de unos 50 m2, accesible también para personas con movilidad reducida. Integra un ámbito expositivo dotado de recursos audiovisuales y multimedia, donde, de manera rigurosa, lúdica e interactiva, se explica y se interpela los visitantes sobre la producción, transformación, hábitos de consumo y función nutricional de los alimentos. Estará abierto al público de 10.30 a 14.00 y de 15.00 a 19.30. Las visitas son libres.

Así mismo, el Bus Alícia es una aula de cocina perfectamente equipada para divulgar por el territorio las investigaciones y los proyectos que, en materia de ciencia, salud y patrimonio agroalimentario, se desarrollan a los laboratorios de la Fundación Alícia. Ofrece una serie de talleres de 45 o 60 minutos de duración (talleres escolares, talleres familiares, talleres para personas con restricciones alimentarias concretas, talleres temáticos de cocina, tradición y productos) que hay que concertar previamente y que tienen precio infantil (3 euros) y adulto (5 ò 10 euros).

Durante su estancia en Sant Celoni, se realizarán talleres escolares cada día de 10.30 h a 11.45 h destinados a fomentar los buenos hábitos alimentarios donde la cocina será la herramienta que se utilizará para conseguirlo. La duración del taller es de 45 minutos, y serán los siguientes:
• Taller de producto: fruta, pan (1r y 2n primaria)
• Taller Temático: el almuerzo (3r y 4t primaria)
• Taller: Comemos bien? (5è y 6è primaria)
• Taller de conciencia alimentaria: Qué come el mundo? (1r y 2n ESO)

Además, también se han programado talleres de cocina y enfermedad:
Martes 6 - taller cocina pora diabéticos: 17.30 h
Jueves 8 - taller básico bus ( todos el públicos): 17 h
Viernes 9 - taller "aquí no se tira nada" : 17.30 h
Sábado 10 - taller "cocina para comer mejor": 12 h

Para reservar hora y recibir más información podéis contactar directamente con la Secretaria Técnica de este proyecto:
Toni Aparicio
Tel. 902 109 350
Fax. 902.200.004
taparicio@alegria-activity.com.

La HOAC y la JOC ante la nueva reforma laboral

La Juventud Obrera Cristiana (JOC) y la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), como parte de la Iglesia en el mundo obrero y del trabajo, ofrecemos esta relexión ante la aprobación por el Consejo de Ministros de una nueva reforma laboral.

Nos encontramos con la 16ª reforma del mercado de trabajo en democracia. Hasta ahora las sucesivas reformas laborales llevadas a cabo por los gobiernos, de uno u otro signo político, bajo el pretexto de modernizar y flexibilizar dicho mercado laboral, han transformado la concepción y función del trabajo asalariado en nuestra sociedad y están socavando los derechos de las personas trabajadoras y de sus familias.

Estas reformas siempre se han presentado como una necesidad para combatir el desempleo, pero sólo han conseguido:
- incrementar el empleo temporal, especialmente para los jóvenes;
- diversificar las modalidades de contratación a la carta;
- abaratar el coste del despido;
- reducir el crecimiento de los salarios;
- devaluar lo público (sevicios sociales, eduación y sanidad).

En definitiva, han profundizado en el trabajo precario y en el empobrecimiento de las familias trabajadoras. Un ejemplo lo tenemos en los años de crecimiento económico anteriores a la actual crisis: aún creándose riqueza y empleo, estos no sirvieron para disminuir la pobreza en nuestro país.

Ninguna reforma ha estado orientada hacia la expansión de un empleo decente como Benedicto XVI reclama en la encíclica Caritas in veritate. Los derechos que emanan de un trabajo a la altura del ser humano no pueden estar subordinados a las exigencias económicas. Es la economía la que debe orientarse a las necesidades de las personas y de sus familias; es el ser humano el centro de la actividad económica y laboral. El respeto a la dignidad del trabajo, vinculado a la dignidad de la persona, es y debe ser el criterio central de una economía orientada por “una ética amiga de la persona”. (Benedicto XVI, Caritas in veritate, 45)

Esta nueva reforma es otra agresión al trabajo humano como principio de vida. Creemos que una reforma laboral que pretende ser completa y marcar un antes y un después en las relaciones laborales, no puede hacerse sin el suficiente consenso social entre las personas trabajadoras y el colectivo empresarial. Y tendría, además, que responder a las necesidades de las familias trabajadoras y no a las exigencias impuestas por los mercados financieros, las grandes empresas, las instituciones comunitarias y los organismos económicos internacionales.

Esta reforma laboral es una vuelta de tuerca más para flexibilizar el mercado de trabajo:
- Quiebra el derecho constitucional a la negociación colectiva y a la capacidad organizativa de los trabajadores –no existe negociación real de los trabajadores en el ámbito de la empresa cuando el 95% del tejido productivo español está compuesto por empresas de menos de 50 trabajadores. Este Real Decreto contempla la fractura de la cohesión social al habilitar la “caducidad” de los convenios colectivos desincentivando cualquier negociación entre las partes.
- Facilita y abarata la expulsión del mercado de trabajo: quita trabas al despido por causas económicas; rebaja la indemnización del improcedente (pasando a 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades) y elimina la autorización administrativa para poder llevar a cabo los expedientes de regulación de empleo. Los contratos indefinidos con esta nueva regulación tampoco tendrán, como los temporales, condición de estabilidad.
- Abre el camino para ajustar los salarios a la productividad. Con esta reforma, los salarios de los trabajadores más débiles van a depender de la voluntad unilateral del empresario.
- Dificulta, cuando no impide o precariza, el empleo juvenil. Más del 80% del empleo destruido por la crisis corresponde a empleo juvenil. El nuevo contrato de trabajo indefinido, especialmente para jóvenes (también para desempleados de larga duración), dirigido a las empresas de menos de 50 trabajadores, se puede convertir, más que indefinido, en un contrato temporal sin causa justificada. Estas nuevas modalidades de contratación y regulación ponen en serio peligro, aún más, la estabilidad presente y futura de la mayor parte de la juventud.

No compartimos la individualización de las relaciones laborales que propone esta reforma. Recordamos a nuestros gobernantes que el trabajo es una experiencia comunitaria y que una de las funciones de la empresa, según la Doctrina Social de la Iglesia, es favorecer la comunitariedad. Todo lo que suponga la individualización, dar prioridad a los intereses personales frente a los colectivos, significa romper la vocación a la comunión del ser humano.

No es lícito eliminar derechos y protección de las personas trabajadoras con el argumento de combatir el desempleo y de reducir la temporalidad, cuando han sido las políticas económicas de los últimos gobiernos las que han provocado que haya un tejido productivo tan débil y un empleo tan precario.

No podemos seguir flexibilizando  las relaciones laborales sin garantizar la seguridad de una vida digna para las personas trabajadoras y sus familias. Y esta reforma se lleva a cabo en un contexto de quiebra del Estado de bienestar, de reducción del sector público y de recortes de los servicios y prestaciones sociales sin precedentes.

Esta reforma rompe el débil equilibrio conquistado históricamente entre capital-trabajo, alejándose del principio siempre defendido por la Iglesia de la prioridad del trabajo frente al capital. Además, supone un nuevo golpe al Derecho Laboral limitando su capacidad de frenar la creciente mercantilización y “cosificación” del trabajo humano. Consideramos que este gobierno ha aprovechado el estado de quietud y miedo de la mayor parte de la ciudadanía, para eliminar viejas conquistas laborales y aspiraciones conseguidas tras muchas luchas de tantas personas a lo largo de la historia.

Los retos actuales que atraviesa la economía española requieren medidas políticas concertadas en el ámbito internacional que subordinen la economía financiera a la economía productiva. Es preciso, como ha pedido insistentemente Benedicto XVI y el Pontificio Consejo Justicia y Paz, una reforma del sistema financiero internacional. Esta reforma supondría avanzar en justicia social y comunión de bienes, redistribuyendo efectivamente la riqueza existente; controlar la economía especulativa y frenar el desmedido afán de lucro, en lugar de eliminar derechos. Este es el camino que puede generar riqueza orientada a la creación de empleo decente y con derechos, y a disminuir la pobreza.
Como Iglesia en el mundo obrero, en las actuales circunstancias, pedimos a las autoridades políticas, a los agentes sociales y económicos, al conjunto de los trabajadores y de la sociedad, y especialmente a los cristianos y cristianas, que caminemos juntos, con la intención de eliminar las causas que han generado esta crisis económica y, al mismo tiempo, superemos las estructuras económicas y sociales injustas que tanto sufrimiento, deshumanización y pobreza están provocando a las personas.

También instamos a los partidos políticos a corregir y reorientar, en el proceso parlamentrario, esta reforma laboral poniendo en el centro de la misma el trabajo decente y con derechos y, al mismo tiempo, animamos a participar en las iniciativas y movilizaciones que se convoquen por parte de las organizaciones eclesiales, sociales y sindicales que ayuden a tomar conciencia y revertir esta situación tan lesiva para las personas trabajadoras y sus familias.

Perico Calderero.

3 mar 2012

EDUCACIÓN EN ANDALUCÍA: MÁS CIFRAS QUE LETRAS.

Cuando la Transición había prácticamente culminado, el franquismo seguía sentado en los pupitres de las escuelas andaluzas, resistiéndose cual repetidor a una reforma que no acababa de despegar. La Junta de Andalucía asumió las competencias educativas en enero de 1983 sólo cinco meses después de constituirse el primer gobierno autonómico. La primera preocupación fue pagar las nóminas de los más de 50.000 profesores repartidos por 4.000 centros de enseñanza. El reto no fue garantizar que el sistema siguiera funcionando, sino poner en marcha una transformación que garantizara el derecho a la educación a toda la población.
Las tasas de analfabetismo, hace sólo treinta años, se asemejaban en Andalucía a las de cualquier país tercermundista: más de un 15% de la población. Uno de cada seis andaluces no sabía leer ni escribir, probablemente porque no había tenido acceso a las aulas y las tasas de absentismo eran inadmisibles. El profesor y parlamentario Manuel Gracia, que fue el primer consejero de Educación andaluz, recuerda que uno de sus principales objetivos fue elaborar un mapa escolar nuevo. Se pretendía garantizar el acceso a la enseñanza en todos los rincones. Se buscaba el refuerzo físico más que el escolar.
Y en  los primeros cuatro años, en la primera legislatura la reforma esperada arrancó. La comunidad educativa puso en marcha los primeros programas de alfabetización que le valieron varios premios internacionales y que en tres décadas han reducido el analfabetismo a una tasa del 3,9% y a un ritmo dos veces mayor al del resto de España. Se empezaron a construir en Andalucía nuevos colegios e institutos, una tarea que absorbió prácticamente el 90% de las inversiones de los primeros años de autonomía en los que el presupuesto para Educación fue el mayor de todas las partidas de la Junta.
También comenzó a hablarse de educación mixta a raíz de un decreto que obligó a mezclar a niños y niñas en los centros públicos;  y de compensatoria, llevando a los maestros a barrios marginales y zonas urbanas.
La democracia llegó a las aulas andaluzas ya entrados los años 80. No obstante, el mayor esfuerzo se hizo en potenciar la enseñanza Secundaria obligatoria que la Junta peleó por implantar hasta los 16 años, dos años más que en los 90. Esto encerró en las aulas a no pocos alumnos con más interés en incordiar que en aprovechar las clases y que, quizás no como causa directa, disparó el índice de abandono escolar temprano. Así entre los 18 y los 24 años, hace dos décadas la mitad de los estudiantes decidía guardar los libros, una tasa que hasta la pasada legislatura rondaba el 35%. Datos que despertaron la necesidad de potenciar los ciclos formativos, dignificar la Formación Profesional y buscar salidas para frenar el fracaso. Si en 1981 impartían enseñanzas secundarias 197 centros públicos, hoy son 884 los institutos de ESO, Bachillerato y FP.
Al igual que hay estudios que vinculan proporcionalmente el rendimiento escolar con el nivel de formación de los padres -y por ello el Gobierno andaluz se ha volcado en potenciar la enseñanza a todos los niveles, incluido el de adultos-, hay otros que vinculan el fracaso escolar con el esfuerzo inversor.
En esto Andalucía sigue fallando, a pesar de que se progresa adecuadamente. De hecho, la andaluza es la tercera comunidad española que más invierte en educación, actualmente el 5,5% de su Producto Interior Bruto (PIB), según los datos de 2009, los últimos disponibles. Le superan Extremadura y Castilla-La Mancha, pero lejos se va quedando Madrid, donde no se llega al 3% del PIB. De cualquier manera, gran parte de este dinero se ha destinado a poner en funcionamiento lo que sería una segunda gran transformación del sistema educativo andaluz. La escolarización ya no es un problema, pues se ha generalizado e incluso hay algunos dicen que en las aulas está más del 100% de la población escolar si se contabilizan los inmigrantes que, a pesar de estar en situación irregular, tienen guardado su pupitre en Andalucía.
El segundo paso ha sido dotar a la escuela de los instrumentos necesarios para acercarla a los estándares de la escuela europea y para ello se ha hecho imprescindible la formación del profesorado, y también la incorporación de las nuevas tecnologías y la potenciación del bilingüismo.
Los principales problemas llegaron en los 90, en los que la escuela vivió una especie de saturación de medios y soluciones inconclusas y empezaron a llegar las primeras tecnologías, a veces, sin manual de instrucciones. Se fijaron nuevos retos, como el bilingüismo, pero hoy no llega al 7% el porcentaje de alumnos que reciben su formación en dos idiomas.
Quizás uno de los problemas es que se ha ido avanzando a pasos agigantados pero sin cuidar la calidad, más números que letras y una secundaria, sobre todo, con muy baja calificación.
De hecho, cuando Antonio Pascual tomó el relevo a Manuel Gracia al frente de la Consejería, ya en 1986, llegó también el turno de abordar la enseñanza universitaria porque todos los anteriores niveles habían iniciado ya su particular transformación. La primera década fue básicamente cuantitativa y se hizo al amparo de una ley orgánica, la LODE, que corrigió el tímido espíritu constitucional del marco anterior, la LOECE, promovido por el Gobierno de la UCD.
Pero a primeros de los 90 la comunidad educativa no sólo era consciente de la necesidad de renovar también pedagógicamente el sistema educativo, sino que se había implicado ya en diversos movimientos que han marcado un antes y un después en la educación del país. Un centenar de centros andaluces se movilizó en torno a los primeros pasos de la Logse, sin duda, la ley que más ha influido en la escuela. Su defectuosa aplicación, a causa de la falta de recursos y formación para desarrollar su espíritu pedagógico, generó una oleada de posteriores reformas marcadas por el color político del Gobierno de la nación y no han servido para frenar el preocupante índice de fracaso escolar y abandono temprano alcanzado en la década de los 90.
La tasa de alumnos que no consiguió superar la ESO fue en 1996 superior al 40% en Andalucía y ha costado más de una década situarla por encima del 27%, un indicador que no deja de ser alarmante y que distancia a la comunidad andaluza de los niveles europeos. A partir de los 90 los diferentes informes PISA han ido lanzando señales de alerta y colocando a España, y aún peor a Andalucía, en el furgón de cola de la mayoría de los países avanzados.
Los hijos de la Logse forman una generación que ha tenido pocos referentes fuera de la escuela y, en algunos casos, ninguno. La comunidad educativa hace tiempo que diagnosticó esta crisis de valores que ha instalado la violencia en las aulas y en los recreos y ha devaluado la autoridad de los docentes hasta límites insospechados. El maestro de primeros de los ochenta era una autoridad en el barrio y el de ahora es un colega al que se le exigen responsabilidades que deberían quedarse de puertas para dentro de cada hogar. 
Andalucía tiene una de las tasas de repetidores en ESO más altas de España y el problema no se arregla sólo con profesores de refuerzo, por mucho que la Junta lo esté intentando. Este curso habrá más de 3.000 docentes para ayudar a los alumnos  que peor van.  Pero la verdad es que el número de profesores es más del doble que hace treinta años y, sin embargo, la tasa de fracaso escolar no deja de aumentar. Se han hecho muchos libros blancos de la educación, pero ninguno explica bien este misterio. O sí. Lo que está claro es que el fracaso en las aulas no es sólo académico.
La escuela se ha puesto al servicio de la sociedad: la escolarización es ya universal a partir de los 4 años, y más de 90.000 menores de 3 tienen plaza en un sistema al que en 1984 accedían menos de 2.000. El número de becas y ayudas económicas casi se ha duplicado en la última década y este año casi 9.000 alumnos se beneficiarán de ayudas para poder continuar estudios en Secundaria; hay transporte escolar para 100.000 alumnos, unos 4.500 servicios como comedores y aulas matinales para facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar de los padres. También niñeras electrónicas, y menores que ya sólo se comunican a través de las redes sociales.
Para aprobar esta asignatura no hacen falta centros TIC ni portátiles gratuitos, que se usan como juguetes. La Logse en sí no fue el problema, tampoco su aplicación a trompicones. La clave está en que esta ley de espíritu libre que quiso enseñar a los escolares a pensar por sí mismos chocó con una realidad social que no sitúa en el mismo escalafón valores como el esfuerzo o el respeto y, vueltas a lo mismo, la denominada televisión basura enseña (o malenseña) más a cualquier escolar que el mejor profesor. Y ahí existe una responsabilidad compartida con las familias que, según el actual consejero de Educación, Francisco Álvarez de la Chica, deben aplicar la tolerancia cero con el fracaso escolar y la violencia en las aulas y acercarse a ellas no sólo para reprochar a los docentes por qué la han tomado con su hijo. Andalucía camina hacia unos centros más democráticos, cogestionados por padres y profesores, pero eso requiere de un cambio de mentalidad, otra reforma pedagógica más.
En los últimos 30 años se ha hecho tanto en materia educativa como, probablemente, queda por hacer en las próximas décadas. La educación es algo universal en Andalucía, pero ahora, en la actual coyuntura de crisis económica, urge universalizar el éxito escolar. Es la tarea pendiente.

 Por María José Guzmán. Redactora Jefe de Diario de Sevilla. Ilustración: Miki&Duarte (grupo joly)

2 mar 2012

RUTAS - EXCURSIÓN POR EL MONTSENY

GUALBA  -  GORG NEGRE.


Punto de inicio: Parque medioambiental del RACC (Gualba)
Distancia recorrida:  10,62 km
Altitud min: 152 metros, max: 663 metros
Grado de dificultad: Moderado.
Señalización:  Indicadores de dirección particulares del parque.

 
Ruta circular por el bajo Montseny, desde el RACC de Gualba de Dalt hasta el Grog Negre pasando por el Salt de Gualba. Sobre todo no hacer esta ruta un día de lluvia, las consecuencias pueden ser muy graves. Marcada como moderada por el fuerte desnivel puntual y algunos pasos un poco resbaladizos.


Esta riera salva los grandes desniveles de las cimas del Montseny al Sot de la Tordera, con algunos saltos como el del Gorg Negre, de esta riera, y el espectacular salto de Gualba. Este último se precipita por un terreno escalonado de 133 m. de altura, que convierte el arroyo en una corriente de espuma blanca, que es la que supuestamente le ha dado el nombre, casi milenario, de GUALBA o AGUA BLANCA.




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