¡¡¡ VIVA BORNOS !!!

29 jun. 2013

ESOS BORNICHOS SINGULARES.



Hace algún tiempo que estoy queriendo contar lo que vi y oí de unos personajes  muy  singulares que coincidieron en el tiempo en  Bornos  durante mi niñez.

Lo hago a petición de mi gran amigo José Bermúdez. Persona muy interesada en todo lo que tenga que ver con la historia, personajes y anecdotario de Bornos.

Como digo, lo cuento como lo viví. Si alguien conoce algo más  sobre estas personas  que amplíe lo contado por mí, que lo cuente en el blog,  siempre será de agradecer. No  soy historiador ni nada que se le parezca.

Personajes todos ellos maltratados por la vida, pero de una dignidad  y orgullo personal extraordinario. O al menos, eso me parecía a mí por el comportamiento que tenían en el pueblo. Muy pobres, pero que se hacían respetar por todos.

Los  citaré  por el nombre o apodo con el que yo los conocí, no conozco sus nombres y apellidos.

Laureano "el coco",  "Julio",  "el caracaco",  "la porropona ",   "Sarturnino"  y el gran  "Martita " .  

* Laureano el  COCO: Por lo que se decía en el pueblo, era un gran  albañíl. Hombre al que a pesar del aspecto de su ropa, era extraordinariamente celoso de la limpieza de sus zapatos (aunque estuvieran rotos) y de su peinado (siempre tirado para atrás brillante). Se peinaba continuamente con un peine que llevaba en el bolsillo de su chaqueta.  Persona de muy buen trato y muy educado.  A mí me hubiera gustado llegar a saber qué aspecto de su vida lo llevó a ese estado de indigencia. Su casa fue el depósito de agua abandonado que había al lado de la fábrica de don Hilario.

* JULIO " el pregonero" :   Hombre  muy "quisquilloso",  pero de un gran sentido de servicio a las gentes que por un motivo u otro le pedían favores de  recadería,  además de su honradez . Pregonero oficial del pueblo. Lo recuerdo dando voces por las esquinas anunciando el pescado y los precios  que había en la plaza de abastos  que estaba en el rincón  frente del juzgado  (hoy aparcamiento de coches). Al igual que Laureano, era inquilino del depósito de agua, eran vecinos.

* " LA PORROPONA" :  No conozco el origen ( poco elegante ) de su mote. Sólo recuerdo a  aquella mujer con su inseparable cántaro de agua en la cadera y su roete en el pelo, siempre hablando sola y murmurando (ahora me recuerda a Penélope, de la canción de Serrá). Era repartidora de agua a las casas desde las fuentes públicas (no había agua dentro de las casas).
Así se ganaba la vida. No tenía ni marido ni hijos, no sé si alguna vez los tuvo. Recuerdo como los niños del barrio nos metíamos con ella llamándola a voces por su mote, y nos contestaba con  su " sinvergüenzas", pero el día que pasaba por nuestros lado y no le hacíamos caso porque estábamos distraído con el juego, se plantaba delante de nosotros y nos decía:  ¿ hoy no me dicen ustedes nada sinvergüenzas? Nos echaba de menos. Vivía en la calle colegio.

* SATURNINO: El hombre que echaban de menos todas las mujeres. Hombre hábil con los "cacharos de la cocina",  lo mismo le ponía a un perol un fondo nuevo,  como a una olla una soldadura para taparle una picadura, o  arreglar las varillas de los paraguas. Se decía que al pueblo donde menos iban los chatarreros nómadas gitanos era a Bornos  por vivir allí Sarturnino.
Vivía en la esquina de la calle Laurencia con la calle Luna.

* El gran " CARACACO" : ¿Hay quien dé más? Éste es un personaje muy especial. Sin ánimo de ofender y con todo el respeto del mundo para él. Su fisonomía era la más viva expresión de que Darwin llevaba razón en su famosa teoría.
Era el personaje mejor enterado de todo lo que ocurría en el pueblo, sobre todo, asuntos de faldas. Sabía quién se acostaba con quien ,a qué hora y en qué lugar.
Además, era de esas personas por las que parece que nunca pasa el tiempo. Yo lo conocí casi desde que nací  y cincuenta años después, lo veía igual.
Con su carro de mano era el gran transportista urbano de Bornos. Pero como digo, respetado por todo el mundo. Y a todo el mundo él le tenía su particular apodo. A mi cada vez que me encontraba con él me decía  " el maldito  calderero" una estrofa de una canción de Manolo Caracol.


* Y sobre todo, el grandísimo  "MARTITA":  Martita era maricón ( como a él le gustaba que le llamaran)  no tenía ningún pudor ni complejos porque así le llamaran .Creo  que sería el primer maricón (seguiré llamándoles como a él le gustaba , la palabra homosexual  entonces  no existía) que "salió del armario" en toda la provincia de Cádiz.
Imaginaros la valentía que se había de tener en los años cincuenta -sesenta para hablar abiertamente de tu condición homosexual en cualquier sitio en aquella sociedad del nacional-catolicismo donde la guardia civil te pegaba una paliza por  cazar un conejo para darle de comer a tus hijos. 
Con el tiempo, supe que la guardia civil lo había "molestado"  en muchas ocasiones pero él nunca renegó de su condición. Al final de sus años, lo dejaron tranquilo.  ¡¡ Cuanto hubiera disfrutado esta persona si como ocurre hoy, hubiera visto casarse a los de su condición!!

Cada mañana, a primera hora,  recorría las calles de Bornos  vendiendo ablandaos de la panadería de Diego el de la hoces ,con su roete de tela en la cabeza para amortiguar el peso de la cesta donde llevaba los ablandaos , metiéndose hasta el último rincón de las casas de vecinos  cantando coplas flamenca (cantaba muy bien) ¿ Os podéis imaginar que te despierte a las siete de la mañana una voz afeminada cantando por Concha Piqué? Una figura pequeña y delgada.  Así recuerdo yo a Martita cuando entraba en mi casa en la calle Veracruz.

Era un personaje con un sentido del humor algo fuera de serie, Nunca se enfadaba, lo que demostraba gran sabiduría. Si los niños nos metíamos con él, siempre tenía palabras para hacernos  entender que aquello no estaba bien y terminaba  haciéndonos reír.

De una pulcritud extrema. Casi siempre vestía ropas  blancas.
Eran famosas sus caricaturas carnavalescas en todo el entorno de aquellos pueblos   (Arcos, Villamartín, Espera) de donde venían gentes expresamente a ver a Martita. Era un personaje de esos que nunca dejan diferente a nadie. 

En los días de verano, se sentaba a la puerta de su casa siempre rodeado de varias mujeres y él era el centro de todo.

Fue muy famosa su frase de "si todos los maricones de Bornos llevaran una  lucecita  en el culo, Bornos sería siempre como una feria”. Supongo que hablaba con conocimiento de causa.
Vivía en la calle "los sotos"  enfrente del zapatero Barreto.

Seguro que este gran personaje tendría muchas más historia que yo no conozco , por eso digo al principio que si alguien conoce alguna faceta más de él, las cuente en el blog.
Siempre es bueno recordar a personajes con los que convivimos en algún momento y que los más jovenes las conozcan también.

Un abrazo a todos.

Perico Calderero

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por atender mi petición, Perico. Un artículo genial, te felicito.
Es muy enriquecedor que las personas que conocisteis un Bornos distinto nos lo describáis a los jóvenes; ayuda a identificarte más con el pueblo y a comprobar que la singularidad bornicha siempre existió.
Un fuerte abrazo, amigo, me encanta leerte.

José Bermúdez

Anónimo dijo...

Maravilloso artículo. Dar una mención y reconocimiento a personas que marcaron una época en Bornos, que tienen más que merecido.

Pedro J. Parra

Anónimo dijo...

amigo,pedro.quebuenos recuerdo de todo eso personaje pero falta uno agustin el lazarillo de jose dorado con sesta de lamano detras de el pues yo atodos los conocia muibien decuando estaba en el bar de navarro
saludo de tuamigo luis pichaco