¡¡¡ VIVA BORNOS !!!

21 feb. 2012

Españoles a Perpiñán: Casino y porno

Hola   amigos:

Una cosita más en este blog  para  contar y recordar cómo  los españoles que  vivíamos cerca de la frontera francesa  en  aquellos tiempos en que  la  censura    del  régimen  franquista   nos  tenía  ciegos, sordos y mudos  para que no pudiéramos ver, oír  ni comentar  lo más mínimo   sobre lo que ellos consideraban  una perversión, en este caso las películas y revistas  eróticas  o pornográficas.



Por aquí se va a París.  Acompaño esta fotografía  de  El  Pertús,  ciudad mitad  francesa y mitad española,  cuyo límite queda configurado  por el eje  longitudinal  de la calle representada  en la misma, correspondiendo la parte derecha de la imagen  a  España   y la izquierda a Francia.   Esta calle está constituida  generalmente por comercios de todo tipo. En las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta  los españoles  aprovechábamos  el paso por este punto para comprar café en la parte francesa, mientras que los franceses venían a comprar  todo tipo  de mercaderías en la   española.

Hasta bien entrada la década de los setenta, a los españoles nos exigían  el pasaporte  para  entrar en Francia, mientras que los demás europeos   podían hacerlo  con  el  D N I    de su país.

Otra característica que nos discriminaba a los españoles era  que,  mientras  que  todos los extranjeros  que venían  con sus vehículos propios venían  ya  provistos de " carta verde " , nosotros los españoles    teníamos  que  suscribir este documento mediante pago  en alguna de las agencias  que había   en esta calle de " Le Perthus ". Esta carta verde, que a nosotros los españoles  nuestra compañía de seguros no nos proporcionaba, se podía suscribir en el país vecino por tiempo limitado: 24, 48 horas, un mes etc...

Más adelante del Pertús, a 10 Km.  se encuentra la ciudad de  Le Boulou,  donde  hay un  famoso  casino    en el que  muchos españoles iban a probar suerte en la ruleta u otros juegos  propios de  estos establecimientos. 

Pero,  sin duda, lo que más nos atraía a los españoles que  vivíamos cerca de la frontera  era  el cine multisala de  Perpiñán, el cine " Castillet Cinema ",  donde se exhibían  películas de carácter  erótico y porno,  cosa  totalmente prohibida en España. 

A mediados de los setenta  por fin  se nos  otorgó la reciprocidad del pase de frontera  con el D N I,  entonces,  hasta  en  Barcelona se fletaban autocares   a  Perpiñán   para ver  cómo Marlon Brando,  en la película  " El último tango en París ", le embadurnaba    el " chumino " con mantequilla a la María Schneider. Debido a la  masiva concurrencia de  españoles  para ver esta película, ésta se mantuvo durante mucho tiempo en cartel.

Una vez más os envío  un afectuoso saludo.

Juan Cabrera.

1 comentario:

Perico Calderero dijo...

BUENOS TIEMPOS AMIGO JUAN. DIGO BUENOS TIEMPOS POR LA EDAD QUE TENÍAMOS.

uN ABRAZO.