¡¡¡ VIVA BORNOS !!!

10 jun. 2012

Cerezas, picotas y guindas

Cerezas, picotas y guindas. Aunque parecen iguales, son distintas. 

La cereza y la picota proceden del cerezo, y esta última está menos adherida al rabo y es más picúa, mientras que la guinda es más áspera y procede  del guindo.

 La guinda al ser más áspera se utiliza en pastelería y se suele conservar en aguardiente.
Ayer Del Guindos nos presentó su guinda bañada de chocolate belga. 

El pastel le quedó muy bien con su guinda bien recubierta, aunque como casi todos los pasteles un poco caro, CIEN MIL MILLONES de euros.

En la presentación faltó Mariano, el dueño de la pastelería, tampoco estuvo Soraya, la hornera. Sólo estuvo Del Guindos, el padre de la criatura.

 Toda la presentación se basó en la guinda bañada de chocolate belga, nada sabemos de los demás ingredientes del pastel, ni quien los pagará. Me imagino que llevará harina (funcionarios), trufa (pensionistas), huevos (trabajadores), de momento nada desveló.
Tan sólo sabemos quién se lo va a comer, LOS BANQUEROS.
Andad con cuidado, paisanos, que podemos salir pringaos de praliné.

Saludos,

Juan Manuel Rodríguez Ruiz
Badalona

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen texto. Comparar al gobierno con pasteleros y al rescate como al pastel, refleja toda la realidad. Mi enhorabuena, me ha encantao esta publicación.

Perico Calderero dijo...

Amigo Juan Manuel, despues de enviar a bornichos en Cataluña un escrito, he leido este tuyo y me asombra el parecido que hay entre los dos.Ya leerás el mio.

Si nos hubieramos puesto de acuerdo,no lo hubieramos hecho mas parecidos.

Tú utilizas muy bien la ironía y sutileza en lo que dices. Yo en cambio, soy "mas primario".

Pero coincido plenamente en todo lo que dices.

Me vas a permitir que te de una broma, eres "el perico calderero civilizado" jejeje.

Saludos amigo.

Anónimo dijo...

me encantó también el artículo, y aunque me gustan las cerezas y me muero por el chocolate (con permiso de mi dieta), ¡dejaría de comer la rica pastelería si pudiera evitar que los banqueros se llevaran ese pastel.